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viernes, 13 de febrero de 2009

Una vieja historia de amor

Hoy en dia, cuando dos pibes de 16 o 20 años andan de la mano por las calles de Buenos Aires, mostrando despreocupadamente su amor, nadie se imagina que ese "hecho natural" es producto de luchas, sociales, familiares, individuales, de los "putos viejos", de aquellos que, antes que nosotros, hicieron lo mismo y fueron combatidos, segregados, discriminados, (como minimo: mal vistos). Ser puto hoy es salir de un placard muy distinto del de los '90, los '80 y -ni hablar- del de los '70.

Esta historia que quiero relatar me la narro su protagonista, hace un tiempo. Segun el, ocurrio entre 1995 y 1996. Alguien (a quien cubriremos llamando "Esteban") poso sus ojos en alguien (a quien, por la misma razon, llamaremos "Seba"). Hasta aqui, podriamos decir, una historia de amor gay mas. Sin embargo, tiene condimentos: "Esteban" tenia algo asi como 22 años y "Seba", 16 o 17. Y era su alumno.

Todo habia empezado en un viaje escolar a Mundo Marino, en San Clemente. Iban dos cursos, entre ellos el de "Seba", algunos padres, y varios docentes. "Esteban" no veia a sus alumnos como algo mas que alumnos, en el sentido que podia reconocer quien estaba re fuerte, o lo estaria "cuando sea grande", quien era simpatico, pijudo, o mataputos, pero no pasaba de ahi, o sea: no se involucraba. Otra cosa era cuando terminaban el secundario... pero esa es otra parte de la historia. Pero no los veía como una posibilidad-ya, sobre todo porque en esa escuela tenia a esos alumnos los cinco años de la secundaria (en ese tiempo, se hacia hasta 5º año, todavia) y tenia en claro aquello de "donde se come no se caga" (algo que, para un puto que trabaja con adolescentes en ebullicion sexual y hormonas que sobran por todo el cuerpo, se aprende a los golpes, por supus)

El caso es que en ese viaje, que era de 24 horas exactas (no pasaban la noche en el lugar sino que, por ejemplo, salieron de la escuela a las 5 de la mañana y volvian mas o menos a esa hora) "Seba" no se le saparo ni un instante a "Esteban" de al lado. No era un pibe solitario, ni timido, ni es que no tenia amigos en su grupo de compañeros: opto, prefirio estar siempre cerca de "Esteban", ir a las actividades y los grupos que este coordinaba, sentarse al lado de el en los espectaculos, en el micro, a la hora de comer, etc. Era una especie de sombra rubia y pelilarga alrededor de su profesor, justo el, que tenia (y todavia tiene, doy fe) debilidad por los rubios y de pelo largo. En aquel momento estaban de ultramoda los Guns, y "Seba" era un fanatico que se mimetizaba con Axel Rose, el cantante con el que "Esteban", de aparecersele el genio de la botella, hubiera gastado uno de los tres deseos: de repente, asi, el profesor se dio cuenta, observo, que "Seba" era la version barrial y al alcance de la mano de ese deseo imposible. Y no era solo un cuerpo bonito: decia cosas interesantes, hablaba con soltura. Y no se le apartaba de al lado en todo el viaje.

En algun momento la situacion empezo a perturbarlo, porque "Esteban" sabia -como sabemos todos- que cuando alguien empieza a pensar mucho en otra persona esta, diriamos, entregado. Y esto, en el caso que estamos relatando, traia mas problemas que beneficios. Empezo, sutilmente, a evitar que "Seba" se le acercara, adelantandosele y sentandose, por ejemplo, con otra persona, o cosas asi. Pero -y esto tambien lo sabemos todos- cuando se despierta esa inquietud, ese deseo, ese motor al que llamamos "amor a primera vista", poco sirve desentenderse: sencillamente el auto arranco.

Como una cosa lleva a la otra, en los dias y semanas que siguieron la relacion fue mutando: de profesor-alumno en algunas horas de clase por semana pasaron a necesitar estar juntos en todos los recreos de los dias en que "Esteban" iba a esa escuela (a la que hace años que ya no va, como consecuencia de todo esto), y de eso a aprovechar para ir caminando juntos a la salida hasta tomar el colectivo (algo que, obvio es decirlo, el "profe" podia hacer en la esquina de la escuela, pero preferia hacerlo a 15 cuadras, caminando con "Seba" hasta acompañarlo a la esquina de su casa), y de esto a terminar arrglando para, una de esas tardes, volver a verse luego del almuerzo, y pasar la tarde, hubo un paso. Y de el, a terminar sintiendose completamente atraidos, "amigos del alma", hubo tambien, otro pasito. Al cabo de uno o dos meses, "Esteban" estaba completamente enamorado, fatalmente enamorado de "Seba". Y sospechaba que "Seba" lo estaba de el.

"Esteban" era gay desde que se acordaba o, lo que es lo mismo, desde que su cuerpo dejo de ser el de un nene (o un poquito antes) Pero eso no lo hacia una "loca", mas cuando, como deciamos al comienzo, la cuestion gay no era ni tan visible ni tan relativizada. Se habia enamorado siempre de algun amigo, pero nunca habia traspuesto la frontera de declararsele a ninguno, ni siquiera se habia animado a tener algo (sexual, de calentura del momento) con ninguno. Cogia que daba calambre, como cualquier persona de 16, 18, 20 años, pero "en la calle", es decir, anonimamente, y sin compromisos: de un lado iba lo que sentia y del otro, lo que el cuerpo necesitaba. Tan contradictoria era su forma de ser gay (y las condiciones sociales para ser gay, tambien) que, cuando estaba enamorado de algun amigo, asi perdidamente, de soñar y fantasear y mirar a escondidas y suspirar y todo eso, se sentia con culpas luego de terminar un polvo del momento con alguien: se le aparecia el remordimiento de la infidelidad, le habia puesto los cuernos a su fantasma, a su amor, a esa cosa platonica que estaba en su mente y que nada tenia que ver con la realidad, pero que era lo maximo a que podia aspirar (y se le permitia aspirar)

"Esteban" vivia enamorado, es cierto, pero "Seba" fue, lo sentia como, uno de esos dos o tres "grandes amores" de la vida. Y de hecho, cuando me conto esto, hace relativamente poco, todavia hablaba de el como su "ultimo gran amor", tantos años despues. En pocos meses se habian hecho inseparables, y todo parecia justificarlo: desde la compatibilidad de los signos del zodiaco hasta que a ambos les gustaba el mate amargo: lo que sea. Paralelamente, un poco antes de todo esto, "Esteban" habia trabado amistad con dos pibas de esa misma escuela; una, lesbiana que habia descubierto su lesbianismo con otra compañera y, la otra, una gordita simpatica y muy calentona. Ambas, si bien uno o dos años mas grandes que "Seba", sabian quien era, y sabian que pasaba, y cuando se juntaban las tres ("Esteban" llevaba la loca adentro escondida y ahi la soltaba), este les relataba las ultimas situaciones y ellas, categoricas, le decian que si, que "Seba" sentia lo mismo, pero que era muy pendejo, que no lo apurara, y todas esas cosas que se suelen decir cuando uno es amigo y, con sus opiniones, primero banca al amigo y luego, quizas, analiza realmente las cosas.

Por diciembre de ese año, "Seba" literalmente, desaparecio. Estaba en su casa, se lo veia, pero no asistia a encuentros, no deba señales de vida, no iba a la casa de alguna de estas dos amigas (que era el lugar donde habian empezado a juntarse, para estar juntos, ellos dos) De repente, se esfumo. "Se asusto", pensaba "Esteban", dolido, hecho mierda, pero preparado para una situacion asi. "Se dio cuenta de lo que siente y no se banco descubrirlo", se repetian las tres amigas. Aunque terrible, la novedad era esperable. Entre tanta incertidumbre y desorientacion, un buen dia "Esteban" llego a la casa de su amiga lesbiana y se encontro de visita a una ex compañera de esta, que hacia mil que no se veian. La piba era muy linda y, ademas, no era una hueca. La que estaba de visita en la casa de una torta bastante huequita con quien se podia hablar de temas muy limitados, termino conversando toda la tarde con un flaco de quien no sabia que era puto. Y cuando ambos regresaron a sus respectivas casas, llamaron a su amiga lesbiana para pedirle el telefono del otro.

A "Esteban" le habia caido esta chica mas que bien: lo habia "asombrado". Hacia muchisimos años que una mujer no le provocaba eso, desde cuando, adolescente, se fijaba en alguna chica y se forzaba por sentir algo por ella, como para ver si dejaba eso que no terminaba de entender y clasificaba como "costumbres desviadas". Como de chico habia sido muy timido, y solo logro vencer esa timidez soltandose con flacos (algo que creia que era mas facil, y que todavia no interpretaba como que era lo que queria hacer, lo que realmente le salia), cuando se fijaba (y un poco se obligaba) en alguna chica, jamas tampoco se animaba a concretar nada (como le pasaba con sus grandes amores). Habia tenido una sola novia en toda su vida, con este mecanismo de obligarse a ver si sentia algo con una mina, y nunca mas volvio a intentarlo, cuando aquello -logicamente- se termino. Pero esa tarde, con la chica a la que llamaremos "Rocio", algo le paso. Por primera vez (y unica hasta hoy, aclaro "Esteban" cuando me narro su historia), una mina le atraia por lo que ella, como mujer, era.

A los pocos dias volvieron a verse, y a verse, y a verse. A la tercera o cuarta vez, "Esteban" habia planeado como avanzar, porque estaba clarisimo que habia onda entre ellos. Y así, novato, de cualquier modo (y seguro que muy toscamente) la abarajo una tarde y le dio el primer beso. Y ella no solo no se nego sino que, de ahi en mas, siguieron. "Esteban" termino ese año que habia empezado gris y se habia teñido de colores con "Seba", de novio con "Rocio", una mujer. Estaba bien, podria decirse feliz, y estaba olvidando a "Seba" o mejor dicho, estaba logrando colocar en su corazon a otra persona. Lo habia cruzado alguna que otra vez por la calle, yendo con "Rocio" (cuando todavia estaban en eso de conocerse), asi a la distancia, y distante fue el saludo entre ellos. Pero una tarde, un poco sin darse cuenta y otro poco seguramente deseandolo en su interior, y con "Rocio" ya su novia, camino por la calle de "Seba", por el frente de la casa, con el brazo de el en la cintura de ella. Y "Seba" estaba en la terraza. Y no respondio el saludo, la mano libre que hacia un movimiento suave, al descuido y, sobre todo, frio. Eso, en lugar de hacerle entender a "Esteban" que se cerraba aquella etapa y empezaba una nueva, hizo confirmar que estaba profundamente dolido y celoso, y le dio, por esa noche y algunas mas, cosquillitas molestas en el alma.

En enero, por algun motivo, la gordita amiga de "Esteban" (que vivia a la vuelta de lo de "Seba" pero en zigzag) hizo una joda. Ya todos sabian que "Esteban" estaba de novio asi que nadie se asombro al verla, y de hecho ya la conocian y comenzaban a integrarla al grupo como se hace con la nueva novia de un amigo. "Seba" estaba invitado e, increiblemente, fue. El saludo con "Esteban" fue frio, pero con una mirada de dolor y deseo inusual: algo se escondia, queria saltarle desde adentro a "Seba", tras esa indiferencia. A ella, ni la miro, la saludo apenas. El "gran amigo" de "Esteban" (asi le habia contado el a ella) no le dio bola a la novia: eso no se hace, eso no suele pasar: todo amigo saluda como a una amiga a la novia de un amigo (salvo, claro, casos raros, que aca no ocurrian: que esa haya sido la novia del otro, o cosas asi) No habia historia de rencores entre ellos, no se conocian previamente, salvo de vista. Y el la ignoraba, le mercaba su indiferencia. El unico motivo que tenia, inconfesable, era que ella era la novia de el. Eso, esa noche, dinamito la cabeza de "Esteban" (y seguramente las otras)

A los pocos dias, todo lo que habia sostenido la ilusion en "Esteban" al estar con "Rocio", se desvanecia, se convertia en costumbre, rutina, hartazgo. Sin saber como se cortaba una relacion (con una mina o con un flaco), decidio desaparecer, no verla mas, de la nada, hasta que tuvo que enfrentarse para evitar mas llamados telefonicos, mas insistencia: ella estaba hasta el caracu con el, era evidente, y el habia empezado a estarlo cuando la espina de aquella noche le recordo quien era, a quien amaba y de quien estaba escapandose con ese noviazgo. El dia de enero que corto con ella se sintio empujado a pasar por la casa de el, tocar timbre, esperar que saliera, y contarle "la novedad", como un amigo que busca consuelo en el otro. Sin embargo, no hubo ni dolor en el relato ni consuelo del otro lado, y hasta podria decirse que habia una secretisima alegria de ambos. Como toda respuesta, "Seba" le propuso ir a jugar un pool y tomar una cerveza, algo que para los dos era intimamente magico.

(Continuara)